En escena nos encontramos un violento accidente de tráfico en una carreta. Escuchamos las sirenas de las ambulancias y los gritos desgarradores de dolor de las víctimas, mientras vemos sangre, un cuerpo en el suelo, los paramédicos corriendo de un lado a otro y la policía cortando el tráfico.

Sobre este caótico escenario aparece una sobreimpresión que dice: “En un accidente de tráfico, ¿quién prefieres ser?” A continuación, vemos a un herido en una camilla y a un cuerpo en el suelo bajo la pregunta ¿Quien vive o quien muere?

Nos quedamos con El personaje que está en una camilla y escuchamos una locución que dice: “tu instinto elige sobrevivir. Pero veamos: tienes fractura de fémur, dos costillas rotas y muchas contusiones.” A corte, vemos al hombre con cara de dolor, siendo traslado al hospital. Un El locutor dice “tendrán que operarte, ponerte dos pernos en el hueso y tomarás muchas medicinas para soportar el dolor. Un dolor que será más grande en el momento que descubras a un policía judicial a los pies de tu cama”. Al mismo tiempo que escuchamos esto, vemos imágenes crudas del personaje en la operación y del guardia en la habitación del hombre recién operado, tomándole declaración y explicándole lo ocurrido:

Continúa la locución diciendo: “has matado a tu mejor amigo y también a un niño de siete años que viajaba en otro coche.”

A continuación, vemos en el pasillo del hospital a una familia gritando de dolor y cuando el personaje pasa por delante de ellos no puede mirarles, gira la cara y se llena de lágrimas. mientras escuchamos “no puedes mirar a la cara a sus padres. No puedes reconstruir los pedazos.”

Segundos más tarde vemos como el personaje no puede mirarse en el espejo, no puede dormir, vomita y toma pastillas mientras escuchamos “no puedes mirarte al espejo. Todo esto, no te dejará dormir por las noches, y te engancharás a los ansiolíticos.” Observamos como el personaje va transformándose anímica y físicamente. A corte, encontramos al hombre en un juzgado donde un juez dicta su sentencia: “te enfrentarás a un ingreso en prisión por homicidio imprudente. La cárcel es un lugar en el que no te imaginaste nunca.”

Después vemos a su mujer con las maletas hechas llorando en casa destrozada mientras trata de hablar con él. Oímos “ni tú, ni tu mujer, podréis soportar la situación. Posteriormente, vemos al tipo sentado solo en un banco mientras observa un edificio de oficinas con la mirada perdida, lo acompaña una voz en off que dice “tu trabajo desaparecerá. Y te será difícil encontrar otro teniendo antecedentes penales.”

Un locutor narra “así que la próxima vez, piensa dos veces antes de pisar el acelerador, tomarte esa copa o mirar el móvil”. Y, en sobreimpresión leemos “1 de cada 3 condenas penales es por delitos contra la seguridad vial.” Por último, el spot cierra con un plano cenital del accidente y escuchamos: “En un accidente de tráfico lo peor no es la muerte.”